Aunque originalmente la receta es al quattro formaggi, es decir, de cuatro quesos, en mi caso la hice con dos: Mozzarrella y emmental. Los otros dos quesos eran Parmesano y Fontina. De este último encontré que uno parecido puede ser el Gruyere.
Esta receta fue fácil, rápida y sabrosa. Casi, podría escribirse en un chat.
Los ingredientes fueron:
a) 4 huevos
b) Un shot de leche
c) 25 gr de mantequilla
d) 25 gr de emmental en cuadritos
e) 30 gramos de mozzarella cuadritos
f) Sal y pimienta
Primero, batí los huevos con el shot de leche y los salpimenté un poco. Luego, derretí la mantequilla en un sartén y freí los huevos hasta que por debajo estuviera listo pero por arriba aún tiernos.
En ese momento, coloqué los quesos en cuadritos a un lado del omelette y con la otra parte, lo cerré como una servilleta. Apagué el fuego, tapé el sartén y dejé que con el calor se derritiera el queso y se terminara de hacer un minuto más.
Luego de esto fue servir y disfrutar. La combinación de los sabores de quesos es muy buena.
Sí, fue así de rápido.
Hoy quiero contarles como me fue con el Risotto de espárragos. Me tomó un poco más de una hora y les cuento que quedó muy bueno.
Los ingredientes:
a) 1.5 litros de caldo de verduras (ya les cuento cómo lo hice)
b) 500 gr de espárragos (utilicé unos 300 gr)
c) Media cebolla cabezona picada
d) Mantequilla
e) Aceite de oliva
f) Sal
g) 200 gr de Risotto
Para iniciar hice un caldo de verduras. Así pues, puse a hervir durante 20 minutos un poco de zanahoria picada, habichuelas, la parte más dura de los espárragos y unas tiras de pimentón. Luego que estaba listo, colé las verduras y reservé el caldo.
Mientras se hacia esto, puse a hervir agua con sal y cociné los espárragos durante unos 10 minutos (metí los espárragos cuando el agua había hervido). Luego los escurrí, corté las puntas y las sofreí 5 minutos en mantequilla. El resto de los espárragos los corté en trozos y los reservé.
Listo, en ese momento tenía entonces: 1) el caldo de verduras; 2) las puntas de los espárragos sofritas en mantequilla; y 3) Los espárragos trozados.
Piqué luego media cebolla cabezona, derretí mantequilla con aceite de oliva y la sofreí a fuego medio 5 minutos. Agregué el risotto y dejé que se sofriera un poco con la cebolla hasta que quedara impregnado del sabor (igual a fuego medio).
Eché, entonces, los trozos de espárragos y poco a poco fui echando cucharadas de caldo de verduras hasta cubrirlo. Mientras se iba cocinando, estuve atento a echarle de nuevo caldo cuando se fuera secando y removiéndolo para que no se pegara. Mas o menos fueron unos 18 minutos haciendo esto hasta que estuvo listo. Cuando probé y el risotto estaba blando, apagué el fuego, le agregué un poquito de mantequilla y las puntas de los espárragos que había guardado y lo mezclé todo.
En este momento tenía entonces: 1) El risotto de espárragos; 2) dos platos; y 3) un hambre horrorosa.
Le esparcí parmesano en el momento de servirlo, y le sumé a la preparación las pechugas rellenas con mascarpone (por eso no pude tomar las fotos del proceso).
Acá una comparación de los resultados. Arriba la foto del libro, abajo el almuerzo del domingo.