Era una tarde griiiiiiiiiiiis, y la lluvia cayó, y como se mojó, lo que sentía por ti...
Sí que me gusta esta canción. Sonó justo cuando terminamos de almorzar el Pollo con peperoni arancioni (Pollo con pimentones anaranjados).
Esta receta me tomó en total 1 hora y 1/2. Alrededor de 18 canciones de la playlist Salsibiris que les comparto: https://open.spotify.com/user/daroc_/playlist/4KP3Crn67JA68R6JswGxEG
Luego de mercar y conseguir los ingredientes, me dispuse a prepararla. Tenía a la mano:
a) 2 pimentones grandes (más anaranjados que rojos)
b) 2 cucharas de aceite de oliva
c) 1 diente ajo grueso y un poco aplastado
d) 3 muslos de pollo
e) 150 ml de vino blanco Suavignon Blanc
f) 4 tomates chontos
e) Sal y pimienta
Configuré la playlist en modo "Sorpréndeme", y di play.
(Suenan unas trompetas con ritmo de balada)... Juntos, caminemos juntos, otra oportunidad que nos da la vida, saber que tu eres mi obra consentida... (Pensé en Elena y Alejandra)
Encendí, entonces, el fogón y sobre una parrilla puse a asar los pimentones. Fui dándoles la vuelta a medida que se iban poniendo negros. El objetivo era tostarlos por todos los lados.
Al mismo tiempo, tomé los tomates, les hice una pequeña cruz en la punta y los puse en agua hasta que hirviera para luego pelarlos con facilidad, cortarlos en cuadros, y en la medida de lo posible, quitarles todas las pepas.
... y canto a la vida, de risas y penas, de momentos malos y de cosas buenas...
Una vez los pimentones estuvieron asados, los metí en un bolsa y la cerré con fuerza. Debía soltar una lenta carcajada: JA, JA, JA, y dejarlos encerrados ahí hasta que se enfriaran para poder quitarles luego la piel con mayor facilidad, aunque suene cruel, esa era la indicación de la receta.
... y nadie pregunta, si sufro si lloro, si llevo una pena, que hiere muy hooooondo...
Fríos lo pimentones los pelé como raspando miles de cerillos o como desescamándo pescados. Me tomó casi toda la canción del viejo Hector Lavoe pelarlos totalmente.
Ya pelados y teniendo los tomates en trozos, estaba listo para encender nuevo el fogón.
...Fuego!!! ah la la, la la, la la... la la laaaaaaaa... En el 23, de la 110, no se puede estar tranquilo... te diré por qué...
Calenté un poco más de dos cucharadas de aceite de oliva en un sartén y puse el ajo a dorarse por todos los lados. Aromatizado el aceite, debía entonces colocar los muslos a dorar, y adivinen por cuantos lados?
Así es. Por toditos.
Seguido de esto, era momento de dar paso al vino blanco. 150 ml pal chef, 150 ml al sartén con los muslos. Es importante tener cuidado porque la felicidad del aceite al recibir al vino, es chispeante!
Debía dejar hervir el pollo con el vino hasta que se evaporara totalmente, así que fue momento para esperar.
Uh!!!... Vacílalo rumbero... (suenan trompetas, el bajo y los tambores a lo loco. Luego paran y queda sólo el bajo: pu, pu pu, pummmmm...) Del caribe aflora bella encantadora, con mar y río, una gran sociedad...
Recordé en ese momento a mi Tío Orlando y su gusto por escuchar al Joe una y otra vez en el iPad. Seguí la canción como si hiciera parte de la orquesta tocando los timbales, luego las congas, y de nuevo los timbales.
Hace varios días vi con unas amigas el video apertura del programa del Show de Jimmy:
"Caracol televisión presenta su programa de risas, alegría, música y buen humor con la gente más feliz de la televisión... (y entra cantando Jimmy)... Hola amigos, bienvenidos, a la hora con más música. Somos felices, porque sabemos, que cada semana, usted nos ve..." (https://www.youtube.com/watch?v=6pSLwBKxF6c).
Así como sonreía Jimmy en ese video, toqué las congas y los timbales al ritmo del Joe mientras se evaporaba el vino.
...Por la esquina del viejo barrio lo vi pasar, con el tumbao que tienen los Darius al caminar, la manos siempre en los bolsillos de su gabán, pa que no sepan en cuál de ellas lleva el puñal...
Cuando el vino ya era historia para el chef y para el pollo, un salsa espesa quedó en el fondo del sartén. Era momento de bajar el fuego a Medio y combinarle los pimentones cortados en tiras y los tomates que ya tenía en trozos.
Luego de esto, tapé el sartén y los dejé 20 minutos a fuego medio. 20 minutos!!! Alcanzaron a sonar en ese tiempo:
1. (Arranca el piano y repite. Entran los timbales y las congas, repiten todos. Trompetas a todo dar y después de un sonoro rato juntos, viene una de las pocas voces)... Vamos contonéame Alfredito, contonéame... (Recordé a Martín y su baile caleño. También algunas escenas de Qué viva la Música)
2. Ah la la, le lo le, lo lo lo lo, lo lo lo lo... (cantos que luego de combinarse con un bajo punzante y unas buenas congas sueltan)... y el niche que facha rufa, lo atara la arache; aunque diñe bien su yira, lo atara la arache...
3. Yo soy así, es mi forma de ser, qué te puedo decir, amor. Soy bueno, soy malo, a veces y no puedo ser mejor... (y mucho más adelante)... Quieeeremeee tal como soooooooyyyyy...
Cumplido el concierto, el pollo estaba listo.
Sonaron esas marimbas acompañadas de timbales, congas y maracas, y canta Cheo: A cuco el bravo me dicen lo dejaron tirao, como efecto de los golpes camina cachondeado. Aaaaaaantes roncaba de guapo pero ahora mismo está, recogiendo galletazos por todita la cuidad, y camina de lao...
Con esta canción de fondo serví el pollo acompañado de arroz con coco y aguacate.
Hoy por primera vez dije: Elenaaaaa!!!, Alejandraaaa!!!, está servido!





