Continué por las recetas dulces el pasado fin de semana. Entre la Panna Cotta, el Gelato al Cioccolato y la Crème Brulée d'altri tempi, me decidí por ésta última.
Su preparación me pareció sencilla. El sabor, una bofetada (por la sorpresa).
Este postre tiene un efecto especial cuando se quiebra la cubierta y sale la crema pálida y sabrosa. Genera expectativa y tiene cierto estilo misterioso.
Los ingredientes:
a) 500 ml de leche
b) 100 ml de crema de leche
c) 6 yemas de huevo
d) 85 gr de azúcar pulverizado
e) Un poco de azúcar normal
Noche 1. Tiempo total: 25 minutos.
Inicié calentando la leche y la crema de leche hasta que hirviera. Recién hirvió la retire del fuego.
Mientras la lecha estaba en el fogón, tomé las yemas y las mezclé con el azúcar pulverizado hasta que quedó una crema clara.
Mezclé, entonces, la leche recién hervida y la crema que acaba de resultar de batir las yemas y el azúcar, y lo puse todo en fuego bajo hasta que espesó (encontré, luego, que es necesario que no vuelva a hervir y se esté en todo momento sonriendo, porque si no, se corta la leche).
Pasados unos 15 minutos, lo vacié en un molde.
Siguiendo al receta, era necesario esperar que se enfriara y refrigerarla unas 5 o 6 horas.
Dejé que pasara la noche en la nevera y al otro día retomé la receta.
Noche 2. Tiempo total: 15 minutos.
Puse, entonces, el molde con la Crème brulée dentro de un molde más grande. Coloqué unos hielos alrededor del molde pequeño, espolvoreé azúcar por encima, calenté el horno al máximo y adentro.
Luego que vi que el azúcar se gratinó, la saqué, la dejé enfriar y de nuevo la refrigeré.
Noche 3. Tiempo total: 2 minutos.
Tras otra noche en el refrigerador, llegó el frabulloso momento:
Aunque no me quedó tan espesa y cremosa, el sabor estuvo muy muy rico.
Revisando otras páginas sobre este receta, encontré que sus primeras descripciones se hicieron en 1651 y en 1691 por dos cocineros franceses. Hace 366 años!
También encontré que en la receta francesa lo que se hace es hornear la crema unos 35 a 40 minutos y no cocinarla a fuego bajo, como la hice siguiendo las indicaciones del libro.
Finalmente, encontré también variantes que le suman a la crema algún licor una vez está hervida la leche y mezcladas las yemas de los huevos (hacen referencia a whisky o brandy); o hierven la leche con vainilla.
Tendré en cuenta estas variantes cuando repita la receta y le dé su bofetada a algunos invitados.




